Aprendí

publicado el 6 mar 2015 por SuperHeroes en BLOG: WE CAN SuperHeroes con 8 comentarios

Reconozco que, cuando me contaron su historia, ya la admiré. Pero al leerla, al comprobar la fuerza de sus palabras, esa admiración se multiplicó. Luisa no quiere que le llamemos heroína. Dice que no lo es, que a ella nadie le ha dado elección. Pero, con tu permiso Luisa, tengo que llamártelo. Todos podemos ser héroes, pero tenemos que demostrarlo. Cada uno a su manera. Y tú lo estás haciendo. Creo que, de todos los mensajes que lanzas en tu relato, me quedo con tu actitud de rebeldía contra la enfermedad y contra la tristeza.

A Luisa le pedimos colaborar contando su historia y, al final, nos ha confesado que le ha resultado terapéutico. Es lo que me pasa a mí también. Nunca llegué a pensar en lo que este blog me iba a ayudar. Te animo una vez más a compartir tu historia aquí, también es tu espacio. También es tu rincón zen. Ahora, te dejo con el aprendizaje de Luisa.

Marzo de 2010, soy Luisa, tengo cáncer de mama, 37 años, casada y con dos hijos de 1 y 4 años. En tan sólo un renglón os he contado mi historia. Una historia que alberga muchos matices. Como Ana, la casera de este blog, tengo la enorme suerte de contar con alguien muy especial que sabe y me guía. Esther me traduce lo que los médicos dicen y siempre, siempre, me ofrece una salida: “El cáncer de mama se cura” – me repite como un mantra – “Las estadísticas están ahí, agárrate a ellas, están a tu favor. Siempre positiva”.

Fue un año difícil. Mastectomía, quimioterapia y radioterapia. El protocolo completo, pero el cáncer de mama se cura, me repetía, y era imprescindible pasar por todo el proceso. Era el precio a pagar por estar bien. Nunca me vi con una peluca, nunca me junté con otras mujeres que estuviesen pasando por lo mismo, quería huir de todo lo que me recordara lo que estaba pasando. ¡Siempre positiva!

Y todo acabó, estaba curada. La vida me había obligado a parar durante un año. Pero ahora volvía a darme la oportunidad de volver a ser yo. Nos mudamos al extranjero por el trabajo de mi marido, recuperé la masa muscular, cuidé mi comida, empecé a tener proyectos de futuro, las revisiones iban bien. Ya habían pasado cuatro años, empecé a relajarme.

Nunca jamás pensé que volvería, pero volvió, y con agresividad. No puedo describir esa primera imagen del PET, todo negro, mucho tocado, nada de oxígeno. Toda yo me derrumbé pensando en que no vería crecer a mis hijos, en cómo se lo diría de nuevo a mis padres, esta vez no había cura, me había vencido…. No era justo, había hecho todo lo que me habían dicho, yo ya había pasado por eso…el cáncer de mama se cura.

Lloré y lloré, golpeé paredes, y volví a llorar durante mucho tiempo, incapaz de verbalizar lo que pasaba por mi cabeza. Ya no veía gente por la calle, solo gente sana. Estaba tan enfadada… y aun lo estoy, pero toda tormenta tiene que terminar, por muy larga que sea. Volvimos a casa y todo sueño de una vida se evaporó. Esta vez el paréntesis era para siempre. Pero las cosas no podían seguir así, por los que me rodeaban y por mí la primera.

Aprendí a convivir con una enfermedad tratable, pero no curable. Aprendí que soy una persona con una enfermedad y no una persona enferma. Aprendí a desprenderme de muchas cargas intentando proteger a los míos, que cada uno gestione su dolor como pueda,  ¡qué liberador!  Aprendí a no hacer planes a largo plazo, pero ¿por qué no a corto plazo? Aprendí a pintarme las cejas y, esta vez sí, me he comprado una peluca que no me quito. ¡Qué importante es verse bien!

La situación ha cambiado, yo he cambiado. Soy la antítesis de la que fui hace cinco años. Necesito rodearme de gente que esté pasando por lo mismo, me consuela no estar sola y que otros, sin hablar, comprendan tus angustias. Me da energía. Sin darme cuenta me he aislado un poco de mis amistades, de mi círculo más íntimo, de las sanas. Nuestras conversaciones se reducen a cómo me encuentro tras la quimio. NO QUIERO HABLAR DE MI ENFERMEDAD. Y me siento mal porque están preocupados, pendientes. Pero mi flojera es para mí, quiero olvidarla. Quiero salir a tomar el sol, quiero reír.

Mi actitud es de rebeldía. No quiero tener cáncer y hago todo lo que está en mi mano para normalizar mi vida, aunque los demás quieran que descanse. No me considero fuerte, ni una heroína; no me han dado opción. No me queda otra. Pero me revelo contra la tristeza.

Quiero merendar con mis otras hermanas frente al Pacífico, quiero mi abrazo en Nueva Zelanda, quiero tejer con mi hermana, quiero juntarme con mis amigas más viejas que tanto me conocen, quiero ser una suegra horrible y ver las arrugas de Jorge. Y todo eso se hace en la calle.

Quiero más y para eso ¡tengo que vivir! Porque, quizás, no todas las historias de superhéroes tengan un final feliz. No me preocupa. Lo que hoy me ocupa y me da fuerzas es que esta historia, la mía, no tenga un final.

Esta fue mi canción talismán la primera vez. Mis hijos, mi marido y yo la bailábamos como poseídos casi a diario.

Gracias Luisa. Gracias por tu lección. Tu #NiUnDíaSinMúsica tiene una Sonrisa con Mayúsculas.

Y siento todo tan brillante y tan magnético
nada ni nadie puede hacer que me derrumbe hoy
que tiemble el suelo que allá voy,
pisando fuerte y sin reloj.


Comentarios recientes

8 comentarios


by Hele

Tremendo testimonio. Escrito con las tripas. Conozco a Luisa y sé que para ella no ha sido fácil escribirlo, pero lo ha hecho en la forma en la que es ella. Directo y todo corazón.

marzo 6, 2015 @ 13:41 Responder

    by Luisa

    Gracias por empujarme y estar siempre en el momento adecuado, aunque tú ni siquiera eres consciente de ello.

    marzo 9, 2015 @ 12:32 Responder

by María José Leante

Emoción al escucharte,porque más que leerte te he oído y he sentido que te veía crecer según avanzaba la lectura, la escucha.
Una lección para mí sin tu quererlo, aplicada al cáncer o a cualquier enfermedad que nos ponga a prueba.
Un privilegio encontrarte hoy.

marzo 6, 2015 @ 14:02 Responder

    by Luisa

    Gracias Jose Maria, eso mismo me han dicho otras personas. Que es extrapolable a otras muchas situaciones incluso ajenas al cáncer. Una actitud de batalla mejora mucho la positividad :)

    marzo 9, 2015 @ 12:38 Responder

by Mª Jesus García

Me encanta esta pagina
La leo cada vez que hay publicación
he tenido a mi hermana con este problema
muchas amigas lo han tenido
ahora la madres de una compañera
no participo mucho …porque no se bien como
pero quiero dar las gracias a su creadora por toda la ayuda
y también a las colaboradoras y particpipantes

marzo 6, 2015 @ 19:40 Responder

by Patricia

Admirable, tienes razón nadie te pregunta si quieres ser una heroínas, solo te adjudican el papel a dedo? O por sorteo? Por lo que sea el caso es que te toca y además tienes que hacerlo bien. Un fuerte abrazo

marzo 16, 2015 @ 16:51 Responder

by María

Tube la suerte de concerte y aunque ya se que vuelas alto amiga, siento que estas aquí este relato es entrañable y nunca te voy a olvidar, un beso grande Luisa bonita❤️

agosto 20, 2015 @ 20:07 Responder

by Helena Platas

Con toda mi pena y dolor, quiero comunicaros que Luisa falleció el pasado martes 18 de agosto. Se ha ido una amiga y, aunque ella no quisiera, una auténtica heroina. DEP amiga, nunca te olvidaré

agosto 24, 2015 @ 10:16 Responder

 

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Publicado por

SuperHeroes

6 mar 2015

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