Celebra cada día

publicado el 6 feb 2015 por Ana en Ana BLOG: WE CAN con 5 comentarios

¡Hola de nuevo! Ya tenía ganas de volver a encontrarme contigo en nuestro rinconcito zen. Después de una semana intensa y muy muy positiva, me he acordado de las “fiestas de fin de etapa” que preparábamos mis amigas y yo.

Hay algo importante de lo que ya hemos hablado y que no debes olvidar: hay que ir paso a paso. Vuelvo a insistirte en esto porque para mí fue un truco fundamental. Márcate objetivos a corto plazo: primero, la operación; después, la primera visita al oncólogo; después, vete a por la primera quimio; después, a por la segunda, la tercera… Todos los después son fases que llegan, pasan y se van quedando atrás. Piensa por ejemplo en un maratón. La meta final está a 42 kilómetros, pero para cruzarla tienes que superar primero 5k, después 10k, después 15k… 😉

Yo me tomaba cada final de fase como una celebración. Mi tratamiento consistía en cuatro ciclos de un tipo de quimio (cada tres semanas) y 12 de otro (semanales), en total 16 chutes. Recuerdo cuando terminé las cuatro primeras. Mis amigas y yo nos juntamos en casa y lo celebramos. Una buena cena, risas, alegría y ¡hasta una copita de vino! Todavía quedaba mucho camino por recorrer, pero ya habíamos conseguido la primera gran meta. Y eso había que celebrarlo.

Las vidas frenéticas de hoy día nos permiten poco tiempo libre, pero las Reinas (mis amigas y yo) siempre hemos procurado sacar un ratito a la semana para dedicárnoslo a nosotras mismas. Era sagrado y necesario. Y en aquella época más. Yo necesitaba mi ratito semanal con las chicas, mi terapia. Y ellas, además de eso, supongo que necesitaban comprobar que yo estaba bien. Ahora vuelve a ser más complicado porque cada vez tenemos horarios más distintos y ¡nuestra querida Sara nos ha hecho tías! Pero sabemos que estamos ahí y sólo hace falta un silbido para que nos juntemos y se pare el tiempo.

Si recuerdo el final de las primeras cuatro quimios, no te quiero contar cuando terminé las otras 12. Eso fue una explosión de emociones. Lloraba y lloraba sin parar. De alegría, claro. ¿Hay algo mejor que llorar de alegría? La toxicidad de la quimioterapia me había dejado coja, estaba hinchada (que suena mucho mejor que gorda) y con la cabeza como una bola de billar. Ya no tenía casi cejas, ni pestañas… Imagínate qué panorama: ¡coja, calva y gorda! Pero a mí todo eso me daba igual. Había conseguido llegar al final. Me había comido los 16 chutes con patatas (casi en el sentido literal, no todos los kilos de más eran por la quimio aunque era una excusa perfecta). Y eso sí que merecía una celebración a lo grande.

Aunque estaba agotada, las Reinas nos fuimos a comer por ahí. Lloramos juntas, nos reímos mucho (como siempre lo hacemos) y nos fuimos de compras. Un día de chicas absolutamente terapéutico. Nunca olvidaré ese día. Me regalaron un libro donde escribiríamos nuestras historias. Las historias de las verdaderas amigas, las que se quieren y se cuidan, las que lloran y ríen, las que siempre están ahí, pase lo que pase. Cada final de etapa celebrado era, además, toda una inyección de energía para lo que estaba por venir. En mi caso, 33 sesiones de radioterapia y los anticuerpos cada tres semanas durante un año entero.

Las Reinas celebrando el final de la quimio. Ellas son mis hermanas, mis pilas y mis vitaminas.

Un montón de flores adornaron mi casa cuando terminé la quimio. ¡Había que celebrarlo!

Un montón de flores adornaron mi casa cuando terminé la quimio. ¡Había que celebrarlo!

Yo soy una más. Si te cuento mi vida, mi experiencia, es porque quiero ayudarte a que tú también encuentres una motivación en tu lucha. Que tengas unas ganas locas de vivir. Por ti, por alguien, por algo. Por lo que tú más quieras. Agárrate a ello para conseguir lo que te propongas. No pierdas de vista tu objetivo, tu fase, tu después, tu meta. ¿Sabes qué? Quién tiene un porqué, puede resistir casi cualquier cómo. Saca el héroe que llevas dentro. Lo tienes ahí, sólo tienes que sacarlo a la calle. Demuestra a todo el mundo lo que realmente vales.

¡Puf! Tiemblo al escribir esto. Porque me emociono en mi intento de contagiarte la actitud We can en cada post. Y porque me gusta homenajear a mi gente. Y hoy les toca a ellas, a mis Reinas. Ya te he hablado de ellas. Ya conoces a Bei. Y también está Patri, todo bondad, todo cariño (nos va a ayudar mucho en futuros post, ya verás). Y Sarita, nuestra Reina Madre, detallista, buena amiga, buena consejera y mejor mamá. ¡Qué felices nos has hecho estos últimos dos años! Entre las cuatro hay una magia que no se puede explicar. Y, por mi parte, un agradecimiento que no cabe escrito en ningún libro. Sois mi familia, chicas. Os adoro.

Mi #NiUnDíaSinMúsica de hoy, no podía ser otra canción :-)
Por cada momento juntas, cada golpe, cada abrazo… 

Amigas para toda la vida.

ana


Comentarios recientes

5 comentarios


by AURELIA

¡Hola Ana! Soy Aurelia, también con cáncer de mama y llevo tiempo leyendo tus post y con muchas ganas de contarte mi historia, pero es tan larga que me parece que te voy a aburrir.
Cualquier día te la envío, de momento te digo que MUCHAS GRACIAS por tus píldoras de energía y subidón que nos das cada viernes.
En cuanto me llega el correo los viernes, lo primero abrirlo y…..no se como explicártelo pero es como que el día me cambia y me entran más ganas de proyectar, hacer…..

No se si mi nombre te dice algo pero a tu Javato si. Vaya post, y eso que yo me conocía la historia. La verdad, es que eres una gran comunicadora. Te conocí de bien pequeña.

Te repito, MUCHAS GRACIAS

febrero 6, 2015 @ 16:15 Responder

    by Ana

    ¡Hola Aurelia!
    Antes de nada, perdona por no haber contestado antes a tu comentario. No sé por qué, se había quedado en SPAM :-(
    Tu nombre me dice algo, pero creo que yo era pequeña y no sé si me acordaría de ti. Así que he consultado a Jabato y, efectivamente, ya te he ubicado. Me ha hablado maravillas.
    Muchísimas gracias por tu comentario, de verdad no sabes cómo me llena de alegría saber que heroínas como tú se sienten identificadas y les gusta leerme. Me encantaría tener tu historia y dedicarte un espacio en “Superhéroes”, o dos o tres o veinte, los que hagan falta. No hay historias largas ni cortas, hay enseñanzas detrás de cada una de ellas. Así que te animo a que me la envíes. :-)
    Te mando un fuerte abrazo Aurelia y de nuevo muchas gracias por tus cariñosas palabras.

    febrero 19, 2015 @ 10:32 Responder

by Loreto

¡Qué bonito Ana!, ¡qué estupendas tus amigas!, ¡qué importante es la amistad!
Un abrazo muy fuerte.
Loreto

febrero 9, 2015 @ 08:37 Responder

by Noemi

Hola Ana, me encontré con tu blog por casualidad, y me encanta como puedes contagiar tanta vitalidad!
He pasado por lo mismo el año pasado, y aunque también he tenido muchos momentos de bajón, intento estar al 100% la mayoría del tiempo. Tener grandes amigas ayuda muchísimo!
Un abrazo, y te sigo por el blog!

febrero 25, 2015 @ 17:35 Responder

    by Ana

    ¡Hola Noemí! Me hace mucha ilusión tu comentario y te lo agradezco enormemente. Es cierto que las amistades son un pilar fundamental en cualquier proceso complicado de la vida, y en el que nos ha tocado vivir a nosotras más! Me alegra saber que luchas por estar al 100%, no siempre se puede, pero no pasa nada, lo importante es saber parar a tiempo y recomponerse.
    Te mando un fuerte beso y te espero por aquí siempre que quieras. :-)

    febrero 26, 2015 @ 09:50 Responder

 

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Publicado por

Ana

6 feb 2015

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