Mi fiesta de pelucas navideña

publicado el 26 dic 2014 por Ana en Ana BLOG: WE CAN con 1 comentario

Esta semana tan especial y festiva también quiero seguir en mi rincón zen. Son días de mucho ajetreo, recados y visitas. Pero me encantan. Me gusta la Navidad porque desprende alegría y para mí, como sabes, es un ingrediente fundamental en mi día a día.

La Navidad de ese año terminó el 1 de enero, cuando mi padre nos contó su terrible enfermedad. Hasta entonces, eran días normales que había que disfrutar en la medida de lo posible. Recuerdo que un par de días antes de Nochebuena empecé a encontrarme mal, estaba medio resfriada y me daba pavor ponerme mala y pasar algún día en el hospital. Como te he contado otras veces, las defensas bajan mucho con el tratamiento, así que es importante no caer enferma. Si notas una décima de fiebre tienes que acudir al hospital y es probable que te ingresen hasta que mejores o hasta que lo controlen.

El día 24 mis amigas y yo tenemos tradición de quedar antes de cenar. Brindamos juntas, nos deseamos una noche muy feliz y nos damos un abrazo. ¡Me encanta ese rato juntas! Pero ese año no pude salir. Decidí quedarme en casa descansando para no empeorar. Ya sabes que tienes que cuidarte y, en ocasiones, aceptar tu debilidad. Me quedé triste, no te lo niego. Aunque hubiese visto a mis amigas hacía muy poco tiempo, echaba de menos estar con ellas ese día. Pero ahí, entre lagrimilla y lagrimilla, apareció mi Bei.

Bea es mi mejor amiga, llevamos juntas toda la vida. Cuando digo toda la vida, es toda: desde los 5 años. Es de esas personas que solo con mirarme sabe lo que me pasa. Bea, más que una amiga, es una hermana y nos queremos como tal. Ese día subió a mi casa a darme un achuchón. Creo que ha sido el mejor regalo de Papá Noel que he recibido nunca. No sé si te lo he dicho lo suficiente Bei, GRACIAS. Lo necesitaba tanto…

Amigas de toda la vida para toda la vida

Amigas de toda la vida para toda la vida

Cuando celebramos Nochevieja yo ya estaba recuperada. Cenábamos en mi casa y mi hermano había preparado una sorpresa: ¡una fiesta de pelucas! Trajo más de diez pelucas, cada cual más estrambótica que la anterior. Sólo se le pudo ocurrir a él, claro. Es algo que siempre le ha caracterizado. Sabe sacar el lado bueno a las cosas, ¡y por supuesto el divertido! Esa es una actitud heroica. En lugar de lamentarse o de compadecer a su hermana pequeña, me enseñó a aceptarme cómo era y a reírme de mí misma, algo que me ayudó muchísimo. ¿Qué mejor momento para disfrutar de una buena fiesta de pelucas que estando calva? Gracias por tantas lecciones hermanito, qué haría yo sin ti.

Antes de cenar, fuimos a brindar con mis amigas y lo de las pelucas resultó ser un planazo para todos. ¡Hasta Juanjo sucumbió!

Juanjo (en el medio) es el novio de Bea, y es súper tímido. Pero el plan de las pelucas nos encantó a todos, a mi hermano y a su novia Victoria, los primeros

Juanjo (en el medio) es el novio de Bea, y es súper tímido. Pero el plan de las pelucas nos encantó a todos, a mi hermano y a su novia Victoria, los primeros

Al principio me costó salir a la calle así, pero mi hermano me convenció. Me dijo “hermanita, con dos huevos”. Y me lancé. Dicen que los valientes no son los que no sienten miedo, si no los que a pesar de sentirlo, siguen adelante. Y eso hice. Fui valiente. Estuvimos en varios bares y he de decir que la gente se sorprendió mucho al verme. Vivo en Valladolid, una ciudad relativamente pequeña, y muchos sabían por lo que estaba pasando. Así que verme aparecer en la “zona de copas” con una peluca rosa fue, cuanto menos, sorprendente para los demás. Ese es el lado heroico que tienes que explotar. Plántale cara a los problemas con una sonrisa, con sentido del humor. Para mí ha sido y sigue siendo una de mis mejores armas. Ese día fue una inyección de autoestima inmensa escuchar a la gente decirme “alucino contigo Ana, qué valiente eres”.

El desfile de pelucas lo rematamos en casa con mi madre, a la que también conseguimos sacar más de una sonrisa. Estaba claro que iba a ser una Nochevieja diferente, pero el plan superó cualquier expectativa.

El sentido del humor puede ser un gran escudo en tu lucha. Mi hermano me enseñó a utilizarlo así y se lo agradeceré siempre

El sentido del humor puede ser un gran escudo en tu lucha. Mi hermano me enseñó a utilizarlo así y se lo agradeceré siempre

Sólo me queda desearte unos días muy felices e invitarte a afrontar el nuevo año con mucha valentía, con fuerza y con sentido del humor. Rodéate de aquellas personas que saben sacarte una sonrisa o, mejor aún, que le ponen una sonrisa a la vida. Mi #NiUnDíaSinMúsica de hoy es muy navideño y va acompañado de una de las mejores películas que se pueden ver en esta época del año, Love Actually :-) ¡¡Feliz año nuevo!!

ana


Comentarios recientes

1 comentario


by Beatriz

Ana!!!!! Que mas puedo decirte,que no te haya dicho antes….ya sabes

diciembre 26, 2014 @ 17:11 Responder

 

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Publicado por

Ana

26 dic 2014

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